miércoles, noviembre 07, 2012

Después de dos años regreso a viajar en el vagón de sueños rotos, pero con un nuevo tiket de abordar.
Ahora es un peaje sin vuelta, un camino de sueños por cumplir.
Giran las ruedas al ritmo de mis pasos, la locomotora acelera el camino al mismo tiempo 
que  mi corazón lo hace. 

Los vagones chocan y menean el transcurrir de los días
aveces lentos o completamente al desenfrene.
Es  real, es el vagón que quiero tener el viaje sin retorno

el vivir con alas de polvo.